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¡No los confundas! SEO y SEM no son lo mismo, aquí las diferencias

Ilustración con el texto "¿En qué se diferencian SEO de SEM?"

El principal objetivo y anhelo de las marcas es estar en la cima de los resultados en buscadores, y sobre todo, conquistar Google. Algunos lo logran invirtiendo en anuncios y otros con estrategias de contenido orgánico.

Seguro sabes que estos dos gigantes han luchado por ser la estrategia estrella para conquistar a los buscadores. Permanentemente el SEO y el SEM han buscado el liderato como la táctica principal de posicionamiento de marca. 

Sin embargo, hay que reconocer que al menos cuando se trata de posicionamiento orgánico, el SEO es un veterano gracias a sus meticulosas técnicas, versus las siempre nuevas herramientas que el SEM dispone para sus anuncios. 

Imagina que solamente Google, el principal buscador que domina la red, tiene más de 100 mil millones de usuarios en todo el mundo y más de 5 millones de búsquedas al día. Pero sorprendentemente, más del 90% de los sitios web ni siquiera ven una pizca de ese tráfico deseado. 

En este nuevo blog de ROI te comentamos cuáles son las principales diferencias entre el SEO y SEM, además de entregarte las herramientas para que decidas cuál utilizar en tu estrategia de marketing.

  1. ¿Cómo funciona la búsqueda de Google?
  2. Quiero tener suerte: ¿Cómo hacer que la gente haga clic en mi página?
  3. ¿Qué es SEO?
  4. ¿Y qué hay con el SEM?
  5. No son lo mismo, pero sirven según tu caso
  6. En conclusión…

¿Cómo funciona la búsqueda de Google? 

Primero que todo, hay algo que debes saber. Todos queremos aparecer en Google -otros también buscan ser ignorados– pero primero debemos saber cómo llegamos hasta sus registros. 

Google usa rastreadores web para explorar con regularidad en busca de páginas que se puedan agregar e indexar (no olvides este término). De hecho, el proceso rara vez es manual, sino que es automático, siendo encontradas y agregadas por los rastreadores.

Supongamos que deseo buscar “Flores para San Valentín”. El proceso antes de llegar al mejor resultado pasa por una serie de etapas en que el SEO y el SEM juegan un rol fundamental. Sin embargo, también consta de otras fases internas.

  1. Rastreo: Google descarga texto, imágenes y videos de páginas que encuentra en Internet gracias a sus rastreadores.
  2. Indexación: Google analiza los diferentes archivos de la página y almacena la información en su índice. Esta base de datos contiene miles de millones de sitios web y su tamaño se estima en cerca de ¡100 millones de gigas!
  3. Resultados de búsqueda: Al realizar la búsqueda, se muestra la información relevante para la consulta. 

Quiero tener suerte: ¿Cómo hacer que la gente haga clic en mi página?

La respuesta es simple: ¡estar en el primer lugar! Según las estadísticas, posicionarse en la codiciada primera página de Google aumenta en un 49% las posibilidades de ser cliqueado. Casi un 50%, lo que se vería genial en alguno de tus reportes de proyección o resultados.

Pero, ¿cómo lograrlo? Allí no es tan simple como la respuesta. Lograrlo es parte de un plan y una estrategia donde entran en juego nuestros conocidos SEO y SEM. 

Estas estrategias pueden ser parte de un elaborado plan de marketing orgánico o pagado en tu empresa o bien parte de un servicio profesional llevado a cabo por expertos -que no descuidan ningún detalle-.

¿Qué es SEO?

Rápidamente nos adentramos en una de las estrategias principales y más antiguas para llegar a la cima del monte Google. Y es que el buscador ha sido un gran aliado del Search Engine Optimization o popularmente conocido como SEO. 

Desde la masificación y hegemonía de Google desde los años 2000, las técnicas que componen al SEO se han refinado. Sin embargo, estas técnicas y estrategias para incrementar la visibilidad de cierto contenido no son las mismas que hace años. 

¿Por qué? Primero, porque todo debe actualizarse y segundo, porque Google, para convertirse en el buscador más popular del mundo, ha trabajado en el desarrollo de complejos algoritmos que permiten filtrar y determinar qué contenidos son los más relevantes para los usuarios.

Por lo tanto, como ya hemos dicho en otros blogs, el SEO corresponde a todas las acciones que buscan posicionar cierto contenido o sitio web en los primeros lugares de los resultados de Google u otro buscador. Todo, bajo determinados criterios y términos o palabras clave de búsqueda. Esto se conoce como posicionamiento orgánico.

¿Y qué hay con el SEM?

El Search Engine Marketing o SEM es más reciente. Digamos que más joven que el SEO, que ya estaba en los inicios del internet moderno. Si el SEO se trata de posicionamiento orgánico, el SEM trabaja principalmente mediante anuncios de pago.

Aquí el presupuesto y los objetivos impuestos son clave. Mientras que llevar a cabo una estrategia basada en SEO es más económico y con ciertas libertades, su efectividad puede verse reflejada a largo plazo y en muchos casos, puede mantenerse en primeros lugares por años.

Sin embargo, trabajar en base a SEM implica pagar por un anuncio que sabemos estará activo por tiempo determinado y sólo dependerá de cuantas veces ingresemos nuestra tarjeta de crédito para asegurar el primer lugar en los resultados. 

No son lo mismo, pero sirven según tu caso

¿Una estrategia es mejor que la otra? No necesariamente, ya que todo dependerá de los objetivos. Actualmente, el SEO y el SEM son indispensables para obtener resultados y son aliados al momento de atraer y convertir. 

¿Sus diferencias? El costo, la calidad del contenido, los plazos. Por ejemplo, un buen contenido SEO debe tener, por regla, ciertos criterios y elementos que hacen que sea información de valor y relevante, bajo las filosofías del inbound u otras estrategias.

El SEM, por su parte, requiere resultados más rápidos y utiliza menos recursos para convertir rápidamente.

Pensemos en una empresa. Hoy en día, la manera más eficiente de sacar provecho a internet o redes sociales es a través de una estrategia SEO o SEM. Implementándolas, se abre una puerta para que más personas vean lo que esa empresa está haciendo. 

Trabajar con ambas metodologías puede asegurar buenos resultados si sabes cómo complementarlas. 

  1. Estudia tus palabras clave y define tendencias.
  2. Planifica la naturaleza de tu anuncio.
  3. Optimiza tu página para SEO (palabras, enlaces, calidad, velocidad)
  4. Echa a andar tu campaña de anuncios

Usando ambas estrategias como parte de tu plan, podrás optimizar al doble el tipo de anuncio y también no descuidarás la calidad de tu contenido, lo que te permitirá convertirte en una autoridad a la hora de buscar referentes en tu rubro.

En conclusión…

Tanto para grandes empresas o pequeños emprendimientos, ya sea de manera orgánica o pagando por ello, las técnicas de posicionamiento online son la vía más rápida para aumentar su tráfico y generar más ventas. 

Por otro lado, el SEO bien ejecutado es además una interesante herramienta para la reputación online de las compañías, contribuyendo a que además de convertir, esos resultados signifiquen una imagen positiva.

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